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ĀæNECESITA AYUDA? DIEZ SEƑALES DE ALARMA EN EL ADOLESCENTE QUE NO PODEMOS OBVIAR

  • Foto del escritor: Maribel GĆ”mez
    Maribel GƔmez
  • 2 oct 2021
  • 4 Min. de lectura

Diez seƱales de alarma en el adolescente que no podemos obviar

Nadie duda que la adolescencia sea la etapa mĆ”s tumultuosa por la que transita el ser humano. Y tiene sus razones para que sea asĆ­. Las dificultades a las que se enfrenta un adolescente pueden generarle altos niveles de estrĆ©s y ansiedad que pueden desencadenar problemas aƱadidos a los que ya tiene. Este perĆ­odo se resuelve al haber logrado una serie de hitos a nivel personal y social que no son fĆ”ciles de gestionar, ni para el adolescente ni tampoco para su entorno. Seleccionar a las primeras parejas sexuales, decidir quĆ© itinerarios formativos seguir, lidiar con los cambios fĆ­sicos propios de la edad, son solo algunos de los retos a los que se enfrentan. Mientras van lidiando con ellos la identidad se va construyendo, poniendo a prueba todo lo que le han enseƱado en el hogar, alejĆ”ndose de la protecciĆ³n de las figuras paternas y acercĆ”ndose a experimentar la vida dentro de un grupo de amigos que estĆ”n tan perdidos como Ć©l.


Estar atento a si los recursos que posee el adolescente para lidiar con todos estos cambios son suficientes o, si por el contrario, se ve desbordado por los acontecimientos que se suceden en esta etapa, es tremendamente Ćŗtil para dilucidar cuĆ”ndo necesita ayuda. Y la clave para saberlo la da su comportamiento. Muchas veces no es fĆ”cil distinguir una conducta que es esperable en un adolescente de otra que indica que este se encuentra en una situaciĆ³n de riesgo. Y es porque los adolescentes muestran un comportamiento muy emocional, intenso y expansivo que genera una imagen en la que parece que siempre estĆ”n en crisis perpetua.

Diez seƱales de alarma en el adolescente que no podemos obviar

Desobedecer, provocar retos dialĆ©cticos constantes, violar las horas pactadas de llegada a casa, ir con amigos que se les dice que no le convienen o buscar su identidad a travĆ©s de diferenciarse por medio de su aspecto fĆ­sico, son ejemplos de conductas esperables. Al final estĆ”n peleĆ”ndose con el mundo buscando su lugar en Ć©l, es lĆ³gico que el adolescente no propicie situaciones de acuerdo sino de discusiĆ³n. Solo a travĆ©s de ese choque entre sus ideas y las del adulto, es capaz de generar sus propias conclusiones respecto a lo que le rodea. Sin embargo, hay otros comportamientos que no son propios de la etapa sino de alguien que, por el motivo que sea, ya no es capaz de lidiar con lo que le ocurre y necesita ayuda. Su entorno inmediato es el primero de debe reaccionar, hablando con Ć©l y buscando el origen de sus dificultades. Si despuĆ©s, a pesar de ese apoyo cercano, los comportamientos no cesan, la ayuda debe proceder de un profesional de la psicologĆ­a que conozca bien la psique adolescente. ĀæPero cuĆ”les son esas claves o seƱales?:


1ĀŖ - Un descenso brusco y significativo del rendimiento escolar

2ĀŖ - Que se infrinja autolesiones, como pequeƱas marcas de araƱazos o cortes en algunas zonas del cuerpo

3ĀŖ - Un comportamiento solitario, que no se le vea capaz de establecer contacto con un grupo y mantener amistades propias de su edad

4ĀŖ - Abuso de drogas o alcohol

5ĀŖ - Comportamientos que llamen la atenciĆ³n por su extraƱeza: como que no quiera salir de su cuarto por miedo a que los demĆ”s le vean o que muestre un lenguaje extraƱo o desorganizado.

Diez seƱales de alarma en el adolescente que no podemos obviar

6ĀŖ - Aumento o descenso significativo del peso corporal en un tiempo relativamente corto

7ĀŖ - Dificultades para conciliar o mantener el sueƱo

8ĀŖ - Negativas a enseƱar su cuerpo. Por ejemplo, negarse a ir a la piscina o a comprar ropa

9ĀŖ - Frecuentes quejas fĆ­sicas

10ĀŖ -Comportamiento constante de carĆ”cter agresivo hacia sĆ­ mismo y hacia los demĆ”s


Si alguna de estas seƱales estĆ” presente en el comportamiento del adolescente muy posiblemente estĆ© sufriendo algĆŗn problema con el que no pueda pelear solo. Es importante pedir ayuda en cuanto se perciban este tipo de seƱales, ya que cuanto mĆ”s dura el problema, sin ser tratado adecuadamente, mĆ”s difĆ­cil serĆ” volver a restablecer la normalidad.


Igual que existen factores que pueden influir negativamente en los adolescentes provocando que sus recursos no sean suficientes para enfrentarse a sus problemas, hay variables de protecciĆ³n que pueden evitar que desarrollen un trastorno psicolĆ³gico. Entre ellos es especialmente importante que sientan que pueden acudir a algĆŗn adulto de confianza al que contar lo que les preocupa. La presiĆ³n que siente el adolescente al no sentirse en confianza con nadie que crea que le pueda entender, les coloca en una situaciĆ³n emocional insostenible que puede desencadenar en trastornos de ansiedad o problemas mĆ”s graves. Guardarse los problemas para uno mismo siempre los empeora.

Diez seƱales de alarma en el adolescente que no podemos obviar

La confianza es un asunto delicado entre padres e hijos que no comienza a establecerse en la adolescencia sino mucho mĆ”s atrĆ”s, desde la etapa infantil. La disponibilidad de los padres a que sus hijos acudan a ellos cuando algo les preocupa debe ser total ya que si perciben que no pueden contar con los adultos comenzaran a consultar sus problemas con chavales de su edad que, probablemente, tampoco sepan resolver bien lo que les ocurre. Y no se trata de estar de acuerdo con todo lo que hagan o lo que digan, la escucha y la atenciĆ³n hacia ellos debe ser lo primero a poner en marcha aunque despuĆ©s se vea necesario imponer consecuencias dependiendo de lo que haya ocurrido.


Los adolescentes necesitan a los adultos, pero de una manera diferente a la que los han necesitado de niƱos. Ya son adultos en potencia y el entorno debe cambiar la manera en que les trata para favorecer que esa conexiĆ³n con el adulto siga dĆ”ndose aunque de maneras nuevas.

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